¿Cómo es la adaptación a lentes progresivos?

¿Cómo es la adaptación a lentes progresivos?

Después de los 40 años es muy común que desarrollemos una enfermedad visual llamada presbicia, más comúnmente conocida como “vista cansada”. La presbicia causa rigidez de los músculos ciliares que ya no logran modificar su formato y, en lo sucesivo, no focalizan las imágenes cercanas.

Para las personas emétropes (sin fórmula), la presbicia puede ser manejada con el uso de lentes monofocales, sin mayores problemas. Ahora bien, las personas que poseen algún otro tipo de ametropía (problemas visuales como miopía, hipermetropía y/o astigmatismo), su presbicia requiere el uso de lentes progresivos, estos harán posible que el usuario vea bien a todas las distancias: lejos, intermedia y cerca.

El uso de lentes progresivos requiere un período de adaptación, pero es ventajoso pues permite una buena visión, sin necesidad de un cambio constante de anteojos. Te compartimos algunas indicaciones importantes para ese período de adaptación, que requiere disciplina y fuerza de voluntad:

  • Es importante la orientación de un profesional de la salud visual, para comprar el tipo de lente progresivo adecuado (lentes que privilegien la visión en todas las distancias)
  • El examen de refracción es importante y deberá ser cuidadoso. Lo mejor es que busques un buen profesional de la salud visual.
  • Es necesaria la medida de la distancia pupilar y la altura de la montura.
  • Para una buena adaptación es importante que adquieras un lente de calidad.
  • Los profesionales recomiendan el uso de una montura con una altura superior a 14mm. Las monturas de grandes medidas hacen posible un campo de visión mayor y con más espacio para la distribución de los grados, lo que facilita la adaptación.
  • Es importante que las gafass estén bien ubicados en el rostro. Cuando las pruebes recuerda mover los ojos para enfocar los objetos, no la cabeza.
  • Deberás ser persistente. Es normal que un lente nuevo demande un período de adaptación, en este tiempo el cerebro interpretará la nueva forma en que los ojos captan las imágenes. Ese período varía según cada persona, y lo importante es no desistir.
  • Bajar escaleras o conducir pueden ser actividades difíciles en los primeros días. Es mejor evitarlas.

Fuente: Consejo Brasilero de Oftalmología.