Tres consejos para conseguir las gafas perfectas para niños

Tres consejos para conseguir las gafas perfectas para niños

Si tienes hijos, hermanos menores, sobrinos o nietos que necesitan gafas medicadas, seguramente has tenido algunas complicaciones a la hora de escoger las que mejor se adapten a ellos y a su personalidad.

Es probable que llegues a la óptica y encuentres que no tienen muchas monturas especiales para niños. El problema es: ¿cómo escoges alguna? Ten en cuenta esto: 1) una que ellos quieran usar realmente y les guste. Y 2) que les duren más allá del viaje a casa.

Entonces, ¿qué tienes que hacer? Te damos algunos consejos.

Para empezar, debes tener en cuenta la necesidad del niño: si solo serán para descansar o si serán para uso permanente, dependiendo del grado de corrección visual prescrito por el especialista. A algunos les dirán que no las lleven puestas en la escuela, mientras a otros les pedirán exactamente lo contrario.

En algunos casos, el optómetra te dará recomendaciones sobre monturas, pero siempre lo ideal será que la elección final sea hecha por ti y por el niño, basados en la recomendación del especialista.

Creemos que estas tres cosas son escenciales para hacer la mejor elección:

1) Calidad de los lentes:

La prescripción médica es siempre el primer factor a tener en cuenta a la hora de escoger gafas. Antes de que te fijes en las monturas, debes fijarte en los lentes.
Si la prescripción es permanente y el niño los llevará mucho tiempo, lo que te recomendamos es que consigas unos lentes de calidad superior, como lentes Crizal®. Si además de la dureza y claridad, hay alguna prescripción especial para usarlos todo el tiempo o incluso tiene problemas como la fotosensibilidad, también deberás lentes Transitions®, que se adaptan a las diferentes condiciones de luz.

2) Estilo:

Sin importar si son permanentes o de descanso, las gafas siempre serán un accesorio que complemente el estilo de cualquier persona. Por esto, es muy importante escoger la montura adecuada para cada personalidad. En los niños esto es importante, pues una montura que se adapte a ellos y les guste será mucho más usada que una que no escojan. Sin embargo, en este punto hay que tener en cuenta que los lentes no sean demasiado pequeños, pues si la fórmula es avanzada pueden generar distorsiones en la visión y por ende, generar rechazo en los niños, así que de ser el caso, debes buscar un equilibrio entre el estilo y la calidad de la visión, siempre asesorados por el especialista.

3) ¿Plástico o metal?

Las monutras para niños están hechas de plástico o de metal, y muchas copian intencionalmente el estilo unisex de las gafas de adultos. A los pequeños les suelen atraer más este estilo de monturas, pues los hace ver más “grandes”, o lucir similar a su papá o mamá.

En el pasado, las monturas de plástico eran consideradas más duraderas, menos propensas a romperse, más livianas y menos costosas. Pero hoy en día, las empresas están haciendo gafas igualmente resistentes, livianas y a bajo costo. Estas composiciones varían, así que tendrás que preguntarle a tu optómetra o asesor acerca de la calidad. También ten en cuenta que sean hipoalergénicos si el niño ha mostrado algún síntoma de alergia.

A parte de estos tres consejos fundamentales, también debes tener en cuenta otros factores adicionales como la garantía, accesorios extra (como patas largas y curvas), o incluso tener unos de repuesto. Así que, siguiendo estos tres consejos seguramente vas a conseguir por fin los lentes perfectos para ellos.